Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
Visitas
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Cuando no puedo más.
Y ahora es cuando no me apetece estar para nadie, cuando no tengo ganas de hacer otra cosa que no sea llorar. Y no sé porque, pero no soporto la idea de que no me quieras en tu vida, que no quieras que yo forme parte de tus pensamientos. Me fastidia muchísimo que me ignores, que nuestra amistad vaya por ráfagas, que no sea un cariño constante. Yo hago todo lo posible por poder quererte como quieres que te quieran, pero si no recibo ánimos de nadie no puedo. No soporto que pases de mi por completo y le prestes atención a otras personas, que no me toleres tener conversaciones que hagan surgir celos, pero que tú si puedas tenerlas. No me gusta nada, porque yo lo que quiero es tenerte para mi, no quiero que me cambies por otra. Puede que yo no tenga ni idea del amor pero así lo siento y no sé si es amor o que pero sinceramente, siento demasiado fuerte como para que sea una simple y jodida amistad. Solamente te pido que me valores tanto como valoras a otras personas. Por favor.
Cuando me canso de todo.
A tomar por el culo.
Yo suelo ser una persona que se preocupa por los demás, aunque sea poco, sobre todo de quien me importa.
Pero fíjate tú, que no sé por qué me ha dado ahora, que cada vez me voy a preocupar menos de la gente que está a mi alrededor. Si me preocupo será lo básico, por puro respeto y por convivencia.
Y es que no me da la gana ser la típica persona que todo se lo calla y todo lo que le digan lo tiene que aguantar y asumir, que me parece genial que me pidan que viva de una manera, pero cada uno tiene sus formas de vivir y creo que yo también puedo tener la mía, ¿no?
Así que de quien yo quiera, me voy a preocupar, pero de quien no quiero, que no me venga pidiendo explicaciones.
Que para lo malo tiene que estar siempre todo el mundo pero para lo malo solamente quien interese.
Pues a mi no me da la gana, no.
martes, 6 de diciembre de 2011
Cuando me presionan.
Y el mundo sólo existe si yo quiero.
Hay gente que dice que soy egocéntrica pero es que para mí el mundo es mío. Que mi libertad acabe donde empieza la del resto no significa que no pueda hacer lo que se me permita. Yo creo que si no quiero saber nada del mundo, no hay nadie que me lo impida. Otra cosa es si yo estoy haciendo algo que le interese al resto y por ello no pueda dejar de lado al mundo.
Me ponen enferma esas personas que siempre te dicen cosas que tienes que hacer, que te obligan verbalmente a hacerlas. Si quieres que esté hecho, lo haces tú directamente en lugar de ordenármelo a mi, y si no puedes hacerlo es porque tendré que hacerlo yo cuando a mí me parezca el momento idóneo.
Me gusta que me digan en qué fallo, y que me den ideas de cómo mejorar, pero no que me digan que tengo que hacer algo estricto.
Todo lo que no me atrevo a decir.
Tuve oportunidades y no las aproveché.
Quiero tenerte enfrente y poder saber concretamente qué siento y porque lo siento así. Llevo tiempo reflexionando y me he dado cuenta de que desde que te conocí hasta hoy, podría decir que todo lo que he hecho o pensado, lo he hecho o pensado porque tú me has ayudado a hacerlo o pensarlo así. Te estoy agradecida por ello y te pediría que no te marcharas de mi lado.
Siento que ya no aguanto más sin verte, que necesito conocerte cara a cara y sentir. Si te veo, dejaré que todos mis sentimientos fluyan y hablen por sí solos, no pienso limitarme ni cortar un poco lo que siento. Creo que contigo puedo ser sincera a la vez que cuidadosa, que tú a pesar de todo sigues aquí, aguantando mis gilipolleces de cría y yo haciendo el tonto solamente por evitar reconocer algo que al parecer siento de verdad.
No sé si debo decírtelo todo así, de carrerilla y sin avisar, que posiblemente no deba hacerlo pero como soy así de masoca, pues lo hago.
Me gustaría no ser como soy y cambiar ciertas cosas que NO hice, me gustaría tener la capacidad suficiente como para pensar en qué momentos debo estar más contigo que de costumbre. No me considero una persona extremadamente empalagosa, aunque si me gusta cariñear. Esta noche quería escribirte y así lo he hecho, siempre con la esperanza de que esto te llegue y te guste, y que no haya una mala reacción después de leerlo por tu parte.
Porque te quiero, más de lo que a veces muestro, más de lo que tú te crees que te quiero.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Cuando las mentes a veces no dan a más.
Me la sudas tú, y todo lo que tú digas.
¿NO VES QUE SOY DISTINTA? Intenta dejarme ser tal como soy y no pretendas cambiar mi personalidad, mi forma de ser. Me siento especial y sé que soy única, y no es por egocentrismo ni mucho menos, pero sé que hay cosas que yo hago, que se me dan mucho mejor que a algunos de los que intentan hacerlo. Al igual que puedo ser peor en otras cosas.
Me parece perfecto que intentes ayudarme, darme consejos y que quieras hacer de mi vida algo genial, maravilloso, repleto de placer y diversión. Pero es MI vida, no la tuya, y si me equivoco en algo, es mi error y yo soy la que tiene que intentar corregirlo.
Que también me la suda que te vayas de fiesta con tus amig@s y te enrolles con el/la tí@ buenorr@ de la fiesta. Y también la resaca que tengas al día siguiente. Me la suda que tus amigos no te hayan llamado para salir o que te hayan llamado 30 para quedar, que me la suda lo que hayas comido. En resumen, ¡QUE NO ME IMPORTA TU PUTA VIDA!
Y si hablo contigo normal, totalmente amable e intentando no ser demasiado brusca, es porque en realidad tengo mucha más educación que tú, que me hablas de tu vida y ni siquiera te preocupas por cómo estoy yo.
Lo único que quiero decir con esto, es que hay fallitos tontos que hacen que cada vez que hablo contigo me inciten más a dejar de hablarte, a no querer ni tenerte en ninguna red social.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)