Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
Visitas
miércoles, 27 de octubre de 2010
Cuando las aguas vuelven a su cauce
Hoy me he dado cuenta de cuánto se puede querer a una persona, cuando esa persona se vuelve prácticamente imposible y es muy difícil conseguir conquistarla. De ahí que lo prohibido se vuelve tentador. Lamentablemente vivo en esa situación y ya no sé como reaccionar ante sus palabras, ahora nose si de verdad quiere o no quiere algo, o nada, o distinto a antes, o yo que sé qué. Lo único que sé es que no se nada, y que lo poco que sé no sé si realmente es lo que sé o es producto de mi imaginación y mi delirio por tu culpa.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario