Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

jueves, 10 de marzo de 2011

Cuando el agua no fluye

- ¿Qué nos ha pasado?
+ A mi me han contado que el amor es como una rosa... Si no la cuidas, se seca y poco a poco va perdiendo sus pétalos.
- Pero nuestro amor no ha sido así...
+ ¿Que no? Cómo se nota que no nos has prestado demasiada atención... Es más que eso, accidentalmente hemos querido absorber más cantidad de agua de la que se nos permitía y por avariciosos nos hemos quedado sin agua, así que poco a poco nos hemos ido secando, como la rosa...
- ¿Y que podemos hacer?
+ Esperar a que un jardinero corte otra rosa y la ponga junto a nosotros, para volver a renovar el agua y poder seguir viviendo.
- ¿Cuándo pasará eso?
+ Eso sólo lo sabe el destino. Así que por el momento creo que lo mejor sería que dejaramos de consumir agua mientras no haya, y cuando haya consumamos la mínima posible, lo mínimo para sobrevivir.
- ¿Puedes dejar de hablar metafóricamente y decir sin tapujos lo que intentas expresar?
+ Que no podemos seguir fingiendo que nos queremos mientras no lo hacemos, no podemos seguir diciéndonos "te quiero" sin que sea verdad ni darnos besos inexpresivos y quién sabe si compartidos. Hay que poner fin a esta angustia que provoca el cruce de miradas que, aunque no lo parezca, dice mucho más de lo que te piensas de tí y de tus acciones, y de mí y las mías. Si quieres, para no estar tan mal, podríamos sincerarnos, sin rencores...
- ¿Sincerarnos? ¿Estás loca? Mejor que no, si hay algo que no debamos saber mejor que siga así... No hay mejor regalo que el de la ignorancia. Además no sería capaz de ser totalmente sincero contigo...
+ ¿Por qué? ¿Acaso hay algo que me ocultes?
- No que te oculte, porque si piensas un poco ya lo sabes, pero mejor que no sepas o que ignores antes que sufrir por algo que ni siquiera tiene que ver contigo. Por eso mismo tampoco quiero saber nada sobre ti...
+ Yo no tengo nada que ocultarte. ¡Por eso mismo salía contigo! Aunque parece que soy la única que no oculta nada en cuanto a este tema...
- Oh, vamos, ¿en serio quieres que te cuente?
+ Es lo que me gustaría...
- Está bien. ¿Quieres que te cuente que siempre te he querido y siempre voy a quererte, que aunque ahora me esté conteniendo, cuando llegue a mi casa o quizá a aquella esquina, voy a llorar por haberte perdido, por ser tan estúpido de creerme que no hacía falta cuidar demasiado esta relación porque nos entendíamos mejor que nadie? ¿Quieres que te cuente que pensaba que eramos distintos al resto de parejas, que jamás caeríamos en la rutina, que todas las mañanas despertaríamos juntos sonriendo, y prepararíamos el desayuno juntos, y lo haríamos todo juntos? Si quieres que te cuente eso, yo te lo cuento...
+... no sabía que te importara tanto.
- Es que tú no sabes NADA de mí. Ahora me alegro de haberlo dicho. Ojalá cambies pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario