Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
Visitas
viernes, 15 de abril de 2011
Cuando estas en la línea límite
Me levanto cada mañana sin pensar, sin mirar a ningún sitio. Las cosas que hago son cosas que no necesito pensarlas para ejecutarlas. Me quedo parada. Se me ha olvidado todo, se me ha olvidado mirar, hablar, tocar, sentir, comer, beber, bailar. Se me ha olvidado sonreír, llorar, querer, amar. Se me ha olvidado olvidar, y también recordar. Hoy es empezar de nuevo, ser nueva de nuevo, tener todos los miedos, andar sin saber adónde vas, no ver los colores del día, ni de la noche, no saber nada de nadie, y que nadie sepa nada de ti. ¿Sabes que me ha pasado? Me ha pasado que te he perdido, que ya no estás tú, hablándome de todo lo que el mundo contiene, de cómo son los colores, y lo más importante, ya no tengo tu mirada alegre constantemente encima, ni tu sonrisa sincera que me servía de ejemplo para seguir. No, ya no estás. Ya no me queda nada para hacer, ya solo me queda yacer tranquila en un lugar en que no haya NADA, ni nada ni NADIE. No necesito más que una persona, y ya no está... No quiero compañías absurdas, dejadme ir, dejadme estar aquí, donde estoy... Ojalá tengan razón y sólo sea un sueño.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario