Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
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sábado, 24 de septiembre de 2011
Cuando lo complejo se simplifica
Una sonrisa y un par de palabras, nada de rosas y velas. Lo mejor viene en frascos pequeños, dicen. Yo te veo y me veo, digo que cosa tan absurda, yo por ti y tu por otra. Pero me gusta, me gusta que nos veamos así, pensar en qué somos y decir qué tontería. Ya está bien de echarle la culpa al destino que el pobre ya tiene mucho encima, cojamos los papeles y organicemos nuestras vidas a nuestro gusto, y no como podría un amigo ordenar nuestro cuarto. Son estupideces el decir "ya no te quiero" o "ahora si que te quiero". En verdad tampoco importa tanto, no hemos de preocuparnos por quién se fue, sino por quién vendrá.
viernes, 23 de septiembre de 2011
Cuando ocurre.
Tenía un largo texto triste y conmovedor que escribir, pero he decidido que no voy a hacerlo. Estoy renovando energías y ahora avanzo en lugar de estancarme a cada escalón, tanto que parece que voy en escaleras mecánicas. Empiezo a tener claras las pocas ideas que tengo y poco a poco y con varias personas completamente necesarias para mi a mi alrededor, empiezo también a perder miedo y ganar confianza en mi misma. Estoy dejando atrás a aquella muchacha que me caía tan mal y que no me gustaba en absoluto, aquella patética negada de la vida, que no sabía otra cosa que quejarse y sufrir por todo. Lo único que me hace falta es tiempo, música, un par de amigos y sonrisas, muchas sonrisas. Me dan igual todos aquellos que quieran destruirme o bajarme la moral, si no quieres estar en mi vida ni siquiera se te ocurra estar en ella de pasada. Ni se te ocurra, en serio. Por cierto, aunque siga enamorada, no voy a mirar a ninguno más salvo el que se me presente en ese momento. Y quien no lo vea bien que me lo diga que yo se lo explico. CARPE DIEM.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Cuando quiero volver a la normalidad.
Necesito que me necesites. Quiero que me quieras. No me dejes ahora que es cuando más me haces falta. Puedes irte lejos si quieres, pero no servirá de nada. Siempre voy a tenerte en mi mente y mis pensamientos. Cuanto más lejos te vayas más fuerte se hace tu recuerdo en mi memoria. No servirá de nada que intentes alejarme, no funciona cuando he dejado que mis sentimientos vayan contigo.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Cuando te pones a pensar.
Bueno, y después de tanto tiempo sin coger unas palabras prestadas del teclado, me he dispuesto a sacar algo bueno de lo que soy capaz de sacar. Lo lógico sería que os hablara de lo mismo, el amor, el desamor, las amistades y las traiciones. Sin embargo os voy a hablar de la forma de pensar y actuar que estoy teniendo en este tiempo. Después de 5 días de apenas no dormir, y estando con varias personas con distintas actitudes, a una le da por pensar cómo actúa ella. La cuestión está en que me he dado cuenta de que estoy cambiando, quizá no se pueda decir que estoy madurando, pero sé que lo que si hago es fijarme más en que no me gusta como soy. En cuanto al amor, puedo ser muy cariñosa y romántica, puedo enamorarme pero también puedo olvidarme de esa persona en 1 o 2 semanas, me resulta bastante fácil alejarme de las personas que no me quieren a su lado. Lo malo de eso es que soy muy indecisa y me cuesta mucho decantarme por una sola persona, y eso me lleva a que ciertas personas se enfaden conmigo. En el fondo yo me siento culpable, ya que parece que utilizo a las personas para mi propio bien. Luego está el tema de las amistades. Últimamente soy muy selectiva, sincera y directa con los amigos, y eso a algunos no les gusta. A mi me da igual que les guste o no, soy como soy y quien me quiera debe quererme tal como soy. La familia, bueno, la familia se está dando cuenta a mi ritmo de que estoy creciendo, que ya no soy la niña que no salía por las tardes con sus amigas a la calle, que ahora tengo más o menos independencia para moverme tanto por las calles como por los medios de transporte, tengo suficientes recursos para sobrevivir sin problemas aunque fuese un día. La forma de pensar que tengo es que solamente he de preocuparme por mi misma, mi vida y mis problemas, y así los problemas de los demás no me afectarán personalmente. Supongo que aunque no me gustara mi forma de ser de antes la gente debería comprender mis cambios aunque les molesten en cierto modo. Es lo que hay.
jueves, 8 de septiembre de 2011
Cuando cambio.
Las veces que he arriesgado mi credibilidad en la palabra por proteger a otros, para el resto no parecen ser visibles. Solo les importa su propia vida y sobrevivir a la sociedad. Cuando esa gente se ve sola, recurren a mí, piensan que yo les voy a sacar del apuro en el que estén metidos y que luego me podrán dejar a un lado. Lo que esa gente no sabe es que algo, bueno para mí, malo para ellos va a llegar. Pronto conocerán a la verdadera persona que llevo dentro. No sé si será agradable pero sé que todo va a cambiar porque me lo merezco, y porque se lo merecen. Ya es hora de preocuparme por mi.
Cuando buscas realidades.
Las veces que he arriesgado mi credibilidad en la palabra por proteger a otros, para el resto no parecen ser visibles. Solo les importa su propia vida y sobrevivir a la sociedad. Cuando esa gente se e sola, recurren a mí, piensan que yo les voy a sacar del apuro en el que estén metidos y que luego me podrán dejar a un lado. Lo que esa gente no sabe es que algo, bueno para mí, malo para ellos va a llegar. Pronto conocerán a la verdadera persona que llevo dentro. No sé si será agradable pero sé que todo va a cambiar porque me lo merezco, y porque se lo merecen. Ya es hora de preocuparme por mi misma.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Cuando algo es importante para ti.
Ahora me pongo a pensar y la verdad es que el mundo da muchas vueltas, la gente que creías conocer ya no es tan conocida para ti, y aquello que veías imposible poco a poco lo vas haciendo más alcanzable. La cuestión aquí es currarse lo que quieres de verdad y lo que en verdad más valoras. Lo más importante es no olvidar aquello que te hizo feliz, tan sumamente feliz que jamás podrías olvidarlo. Ahora bien, en cuanto aquello que te hizo feliz te deje tantísima marca como para convertir un gusto en obsesión, lo mejor sería que te olvidaras de aquello para que no te causara muchos problemas.
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