Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

sábado, 24 de septiembre de 2011

Cuando lo complejo se simplifica

Una sonrisa y un par de palabras, nada de rosas y velas. Lo mejor viene en frascos pequeños, dicen. Yo te veo y me veo, digo que cosa tan absurda, yo por ti y tu por otra. Pero me gusta, me gusta que nos veamos así, pensar en qué somos y decir qué tontería. Ya está bien de echarle la culpa al destino que el pobre ya tiene mucho encima, cojamos los papeles y organicemos nuestras vidas a nuestro gusto, y no como podría un amigo ordenar nuestro cuarto. Son estupideces el decir "ya no te quiero" o "ahora si que te quiero". En verdad tampoco importa tanto, no hemos de preocuparnos por quién se fue, sino por quién vendrá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario