Y esa persona, día tras día, se ha ido haciendo con mi mente. Hoy ya es imposible no pensar en él, y cada vez me da más rabia que no sea de forma correspondida. Pero no se puede tener todo. De momento sólo puedo esperar, dejar que el tiempo pase y ver lo que ocurre entonces. Uno de mis problemas es que no sé esperar al tiempo. No me gusta y no soy capaz de hacerlo.
Pero por ti, por tu sonrisa y por tus manos esperaré, cueste lo que cueste, porque merece la pena. Mereces la pena.
Y no puedo asegurar nada, pero ojalá no termine enamorándome de ti. Aún me caes demasiado bien como para hacerte esa putada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario