Para mi el otoño es como un domingo eterno, donde ataca la resaca del verano, ves como todo a tu alrededor va cambiando de color a algo más serio, marrón, gris, amarillo... En otoño te planteas la vida, piensas en lo que haces mal para querer cambiando, pues tienes unos meses preciosos para decidir qué cambiar y qué no. Empiezas a extrañar a personas, te extrañas a ti cuando tenías el verano a tus pies, algunos colegas que marcharon y, sobre todo... A familiares que ya, por desgracia, no están.