No hay nada mejor que terminar siendo yo el ogro que quiere putear a los demás, que lo único que hace lo hace por su propio bien, egoísta, sutilmente manipuladora y para nada empática. Parece ser que lo único que se hacer es joder al personal, como si mi vida no fuese bastante problema para mí y tuviera que causarle problemas a los demás para sentirme mejor.