Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

miércoles, 3 de febrero de 2016

En qué pienso cuando escribo.

Quieres saber en qué pienso cuando escribo...

Cuando me pongo a escribir en el blog, normalmente ni siquiera miro las palabras que voy escribiendo hasta el momento de la corrección. A mí se me asemeja a tocar una canción extremadamente rápida en un piano. Toco las teclas, sé cuál debería ser el resultado pero apenas me fijo en lo que estoy haciendo, porque no tengo tiempo de ello.

Cuando me pongo a escribir a mano, con papel y boli soy mil veces más precisa, escojo bien mis palabras e intento no derivar demasiado el tema que he escogido como principal. Para mí, escribir a mano es como despegarme de trocitos de la historia que cuento poco a poco, sin darme cuenta, e ir relajándome hasta que algo vuelva a hacerme arder.
Porque siempre que escribo, sea donde sea, es porque algo me ha quemado tanto que empieza a molestar. Y necesito deshacerme de ello.

Las cosas son diferentes cuando escribo una carta. Cuando se trata de escribir a otra persona, me concentro todo lo que puedo y saco de mí todo lo bueno que podría llegar a ver esa persona. Me siento mejor cuando acabo porque suelto en el folio (nunca hago cartas a ordenador) todo lo que mi cabeza piensa y siente respecto a esa persona. Es un mundo que saco para que alguien distinto a mí lo vea, y opine, o no.

El resto del tiempo... Sólo dejo la mente en blanco e ignoro todo pensamiento que pase por mi cabeza, simplemente escribo y punto. No tengo nada en qué pensar, nada que creer y pocas cosas que rectificar. Sólo dejo que fluya. Simple.

No hay comentarios:

Publicar un comentario