Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

sábado, 22 de junio de 2024

Una espinita

 Es muy difícil asumir un sentimiento que has querido rechazar toda tu vida. Aceptar que lo que sientes lo vas a sentir huyas donde huyas, toda la vida. 

Cuando algo se clava en el alma, no siempre se puede sacar. A veces se queda una pequeña espinita dentro, cicatriza y de pronto forma parte de nosotros con total normalidad. Tampoco tenemos por qué darnos cuenta de que está ahí, a veces simplemente lo ignoramos para evitar dolor, o hacernos daño intentando sacar algo que ya se ha hundido tanto que se convierte en inevitable.