Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

sábado, 22 de junio de 2024

Una espinita

 Es muy difícil asumir un sentimiento que has querido rechazar toda tu vida. Aceptar que lo que sientes lo vas a sentir huyas donde huyas, toda la vida. 

Cuando algo se clava en el alma, no siempre se puede sacar. A veces se queda una pequeña espinita dentro, cicatriza y de pronto forma parte de nosotros con total normalidad. Tampoco tenemos por qué darnos cuenta de que está ahí, a veces simplemente lo ignoramos para evitar dolor, o hacernos daño intentando sacar algo que ya se ha hundido tanto que se convierte en inevitable.

Esa espinita que se me quedó clavada a mí hace ya 15 años, ha vuelto a la superficie con más fuerza que nunca. La necesidad de hacerme caso a mí misma, luchar por lo que yo quiero y funcionar en base a lo que siento y no tanto a lo que está bien o mal, es lo que me ha hecho actuar como estoy actuando.

Esa espinita con nombre y apellidos, vida hecha, costumbres, manías, gestos y frases que se pegan, ha vuelto a mi vida con intención de quedarse de verdad. Porque "vas a quedarte", dijo Aitana. Y yo he dejado de pelearme contra ese sentimiento de amor puro que creo que siento por esa espina, y que siento que me libera ya solo el hecho de aceptarlo. No le tengo miedo a la soledad, ya no. No le temo a decir lo que pienso o siento por miedo al rechazo. La espinita lleva conmigo el tiempo suficiente como para saber afrontar ese tipo de cosas, como para conocerme bien y saber que yo, soy como soy.

Perdí una parte de mí. En realidad, perdí más de la mitad de mí, antes de llegar a donde estoy ahora. Y aunque errores hemos cometido todos (y yo bastantes, la verdad), he sabido mantenerme a flote hasta ahora. No quiero dejar pasar más oportunidades, como ya pasó. No estoy lista para volver a dejar que el tiempo pase, como si nada. 

Ahora que pase lo que tenga que pasar, que yo pienso vivirlo todo. Incluso el dolor de volver a clavarme la espina en el mismo sitio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario