Soy una persona que deja sus "problemas" a un lado cuando otra persona no está bien ya no físicamente. Normalmente no me gusta hablar con alguien que está triste o decepcionado o frustrado o demás, porque me da sensación de agobio e impotencia. Por eso cuando sé que alguien está mal, deja de importarme mi vida y me centro simplemente en encontrar soluciones para el nuevo problema.
Esto aunque no lo parezca trae más desventajas que ventajas, ya que si necesito hablar de mi vida con alguien, no se cree nadie que yo pueda estar mal. Pero bueno, mientras mi alrededor esté bien yo estaré... 'estable'.
PD: Tras este fact, dejaré de escribir facts hasta, como mínimo, semana santa, pero seguiré con mis parrafadas sentimentales (cursis a tutiplén) habituales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario