Jamás me habían hecho planteármelo de ese modo, de modo que si yo lo hago, simplemente con hacerlo estoy haciendo sonreír a otra persona. Y por primera vez, he notado esa sensación de que tan solo con intentarlo puedo sentirme bien, que intentándolo no tengo ese fracaso en el que mi mente está encerrada.
Tras pensarlo, me bloqueo, como otras tantas veces, ya que no me da para mucho pensar en lo bueno y lo malo de la situación. Pero yo, soy una chica de día a día y los pensamientos no duran mucho más. Tan solo me sirven para aprender y no sentir tan fuertes las caídas, mejorar y madurar.
Cualquiera pensaría que es pura manipulación, que me dejo llevar o similares, pero puedo asegurar que no es por una manipulación por lo que siento así, si no porque mi corazón y mi cabeza se ponen de acuerdo por una vez en sentir lo mismo, las mismas ganas de tirar adelante.
Hace tiempo hablé de un impulso imaginario, del cual dependía para que algo me saliera bien por mi misma, el cual tan solo dos personas en toda mi vida casi habían logrado darme. Sin embargo, me atrevería a decir que quizás esta vez pueda haber una tercera, y que esta vez, por fin, va a salir bien.
Por ti.
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