El problema no es la tempestad sino la calma, la duda de no saber qué va a pasar y cuando, la prisa por morir cuando sabes que vas a hacerlo, el quejarte de tu vida sin saber ni lo que tienes.
No sabes apreciar ni lo que ves por eso tanta queja, aprende a vivir sin nada y luego me dices, si no luchas por nada a ti te puede ir bien pero a los que van detrás de ti les dejarás las ruinas, ¿entiendes?
Deja de mirar tu ombligo perra, y piensa por los demás también, mira al futuro y dime, ¿qué diablos ves? Yo no veo nada aun es más dudo que llegue a ver, me jode más que a nadie pero esto no va a acabar bien, no va a acabar NADA bien. Aunque en el fondo me alegra de que así sea porque somos una panda de marionetas atontadas por el poder y el dinero, el capitalismo es guay hasta que te das cuenta de quién gana y quién pierde, ¿eh? Duele joder, duele como duele ver a una madre llorar como quien ve llover...
Lo único que pido, lo único que llevo pidiéndole a la sociedad desde mi mente es que se recapacite sobre la situación, que tarde o temprano el mundo se dará cuenta de que los smartphones no te van a salvar de una guerra.
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