Quiero liberarme, dejar mi armadura rota atrás, pensar que hay un más allá de las puertas de mi vida, no pensar en más que mi gente y en mi misma, aunque me llamen egoísta, dar al nivel de lo que reciba, no querer demasiado a quien no me quiere en absoluto. No tener remordimientos ni por nada ni por nadie, gritarle al viento que no dependo más que del tiempo, amar sin límites ni críticas destructivas
, mirar a los ojos de las personas y no encontrar rencor. Dejar el odio en manos de quien sepa apreciarlo y vivir como me apetezca vivir, aquí o allí, sola o acompañada, sin ataduras ni complicaciones para nada. Abrazar hasta que los brazos duelan sin la sensación de que "fuera parece algo más que un simple abrazo amistoso", escuchar mi nombre y a continuación sólo noticias buenas.
Saber qué es lo que tengo y lo que doy, lo que me dan y lo que hay ahí fuera. Quizá lo que quiero es que todo esto se cumpla, sería como cumplir un sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario