Quererte más si cabe, todos los días de mi vida. Estar en las buenas y en las malas, cuando haga falta y cuando no también. Eres lo mejor que tengo, he llegado a un punto en el que te necesito. Necesito tu sonrisa y tus labios, tus manos en mis caderas y todo lo que conlleva. Hace tiempo, mucho tiempo, que sólo pienso en ti. Que sólo estás tú y no hay manera de sacarte de mi cabeza. Y ver que la persona por la que tanto has luchado y a la que tanto quieres ahora está contigo y no quiere irse es una satisfacción incomparable. Cada momento contigo ha sido, es y será especial, estoy segura. Es cierto que sólo tengo 18 años y que las cosas pueden cambiar mucho, pero tengo la certeza de que tú estarás en mi mente siempre, y me gustaría que también formaras parte de mi vida, que envejecieras conmigo.
Todo lo que estamos viviendo ahora me parece subrealista, demasiado perfecto para ser real. Aunque como ya dije, todos los principios son bonitos. Sólo confío en que ahora no te rindas, que no frene en seco este acelerón que hemos dado juntos. Confío en que no vayas a desaparecer, en que no quieras irte nunca de mi lado.
Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
Visitas
martes, 20 de noviembre de 2012
Cosas pendientes (1)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario