Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

domingo, 25 de noviembre de 2012

Crecer a cada paso.

Momentos de mi vida en los que pienso en qué podría cambiar y en qué no debí haber cambiado. Y las únicas conclusiones que saco de eso es que me he pasado mucho tiempo buscando algo que tenía delante de mi. De esta forma, perdí mucho tiempo que podría haber empleado en luchar un poco más por lo que quise y quiero, y pudiendo haber conseguido lo que quería en menos tiempo, dejé que pasara demasiado y me atonté un poco más en mis momentos a solas. Sin embargo, no volvería atrás en el tiempo para cambiarlo. No me arrepiento de que las cosas hayan sido así, porque de esta manera me he estado dando cuenta de lo que realmente merece la pena y de como son las personas en realidad.
Ahora lo que quiero es luchar hasta el final sin abandonar ni un segundo por lo que más quiero, por quien más se merece ser feliz y sonreír de forma sincera. Lo que quiero es darlo todo por un mínimo gesto de sonrisa.
Y creo que está claro que lucho por quien merece la pena, por personas que me demuestran lo que son y lo que valen, personas que ni ellas mismas se imaginan lo que son capaces de hacer. En especial, lucho y lucharé por él, porque cada abrazo me ha ido dando la fuerza suficiente para sonreír como hoy lo hago pese a que no todo iba bien en su momento. Lucho porque sé que si lucho conseguiré que se quede a mi lado para siempre, conseguiré hacerle un poquito más feliz incluso compartiéndole con sus otros dos amores. Y lucho porque me encanta y le quiero, porque me siento segura de lo que hago y porque todo poco a poco se ha ido demostrando, siempre con muchísima confianza y complicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario