Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

lunes, 4 de noviembre de 2013

Dar menos de lo que querría dar.

Últimamente tengo la sensación de que no estoy siendo yo, de que no me comporto como me gustaría. No sé si es el tiempo, las circunstancias o simplemente un estado emocional pasajero, desde luego está ocupando demasiado tiempo en mi cabeza como para no tener que darle importancia. Me gusta mi vida, me gusta mucho lo que hago y cómo lo hago, por tanto no debería estar tan descontenta conmigo misma. A lo mejor es que me exijo demasiado y no soy capaz de todo, pero hay una cosa muy clara, y es que no me encuentro a mí misma donde querría estar. Siento que me estoy fallando, que me autotraiciono, que hay cosas que nunca dejaría de hacer que ahora he dejado de hacer, aunque solamente sea por un tiempo...
No quiero defraudarme, ni a mi ni a nadie, y nadie se merece que le defraude. No estoy diciendo con esto que me importe más el resto que yo, porque en efecto no es así. 
Me gustaba antes (que no quiero decir que ahora no me guste, sino que es distinto), cuando todo lo que hacía era muy "clandestino" muy personal, muy mío. Nadie tenía porque saber qué estaba planeando, qué paso iba a dar después ni qué gente tenía en mente que estuviera presente en lo siguiente que pasara. Posiblemente me guste más tramar algo que nadie se huela que otra cosa.
Es cierto que tampoco es algo que quisiera cambiar necesariamente, sino es simplemente una manera de vivir que tenía y que cambié, por unas circunstancias o por otras, y de lo que por supuesto no me arrepiento en absoluto. Aunque es cierto que he adoptado unas costumbres (algunas de ellas malas) que no son conocidas para mi, tampoco voy a evitar lo que tengo...
No pensé que viviría algo tan intenso por tanto tiempo y que además, me gustara tanto. Soy una novata en toda regla respecto al tema, bastante que todavía puedo intuir por donde van mis pies. Pero estoy dispuesta a luchar para llegar hasta el final, creo en ello y en que merece la pena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario