Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

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lunes, 16 de junio de 2014

Hay que aprender a pedir cuando hace falta.

Con todo este barullo que he formado durante el fin de semana me he dado cuenta de que en realidad me gusta mucho descubrir cosas nuevas sobre mí y sobre las personas que conviven o pasan mucho tiempo conmigo.
He descubierto que tengo límites, límites que desconocía e incluso creía no tener. He descubierto que en realidad la gente a la que quiero me importa más de lo que pensaba y que realmente hay veces que necesito un abrazo como si de agua se tratara estando en un desierto.

jueves, 12 de junio de 2014

No sé como llamar a esto.

Estoy en un atasco de inspiración muy grande. Últimamente no atino a nada y tengo por costumbre echarle la culpa a la Luna llena. 
No estoy a gusto conmigo misma, con la manera que tengo de actuar, de pensar y de comportarme. Tampoco estoy a gusto del todo físicamente. Es lo que tiene cuando sabes que puedes hacer algo por cambiarlo y sin embargo no lo cambias.