Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

viernes, 18 de septiembre de 2015

La suerte.

Me quiero morir. 

No sé ni por dónde empezar, está siendo todo tan extraño que quiero desaparecer y no saber de nadie y que nadie sepa de mí en dos o tres semanas. No quiero comer, apenas duermo bien, no me concentro en nada y solo me agobio y le doy vueltas a todo.
Parece que el mundo se está haciendo conmigo porque yo le doy permiso, parece que lo he buscado yo cuando en realidad lo único que quiero es estar tranquila, poder vivir mi vida sin sobresaltos y sin que venga nadie a pedirme explicaciones de nada. Pensaba que no era tan difícil estar a mi bola, pero veo que importo más de lo que me esperaba, y sin saber como ni por qué estoy haciendo el Idiota como si me fuese la vida en ello. 

Como si en mi vida no tuviera otros objetivos, otras cosas de las que preocuparme. 

Llevo como 4 días sin querer hacer nada, solo salir a la calle y estar pasando frío o encerrarme y cerrar los ojos. Voy a acabar de la olla, esta situación va a poder conmigo como siga así, no puedo permitir que yo misma abandone mi vida porque estaré pérdida si vuelve a pasar lo mismo que pasó hace algunos años, cuando pasé una situación similar a esta. No tengo putas ganas de nada, sólo de que me animen y olvidarme de toda la mierda que me inunda, la culpabilidad y la amargura que me rodea estos días. 

Quiero ser feliz y poder hacer todas las cosas que no he querido hacer este tiempo, quiero volver a sentir todo como si fuese la primera vez y fuese una niña pequeña. Me encantaría no tener ningún tipo de responsabilidad, ni social ni académica ni nada, poder tumbarme con los ojos cerrados y saber que haga lo que haga voy a estar segura, que haga lo que haga va a haber alguien que me va a apoyar, que va a querer sacarme del agujero porque, eso es lo que hacen los amigos, ¿no?

Quiero dejarme caer, dejar de sonreír y no tener que fingir más, que me pregunten "¿Qué te pasa?  Estas muy seria" y poder decir "Estoy hasta el coño de la peña que mete mierda por ahí, para hacer daño". Quiero volver a ser la que soy en realidad y no un estándar en el que me he convertido, que no salgo de mi zona de confort ni a hostias.

Quiero que me devuelvan mi alma, mi alegría y mi vida. No creo que sea tanto lo que estoy pidiendo. 

Y también quiero paz para ellos, que se lo han ganado, quiero sonrisa para mis hermanos, ojalá y la vida les de todo lo que han luchado por mantener y cuidar.  No sé qué habría sido de mí si no estuvieran ahí a pie de cañón cada día, preguntándome e insistiendo en que no le dé vueltas, en que le ponga solución a lo que me pase y siga, que la vida no está para eso. Insistiendo en que me beba la cerveza con limón, queriendo que beba menos limón que cerveza. 

Me he topado con la suerte en personitas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario