Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

sábado, 26 de diciembre de 2015

Me das nostalgia.

Después de un año y algo sin tenerte cerquita hoy te he visto, por fin. Llevaba esperando para verte mucho tiempo y más después de hablar contigo un tema bastante delicado, y me he quedado con ganas de más, así que ya quiero volver a verte prontito. 

Tenía muchas ganas de verte de nuevo pequeño, de verte sonreír y de picarnos como en los viejos tiempos. Y es que un año y algo sin incordiarme es mucho tiempo, tú mismo lo has dicho. Tenía muchas ganas de abrazarte y no soltarte, de saber de ti, de que me hables de tu vida. Me encanta que estés aquí y
ojalá no te fueses nunca más. Se me va a hacer duro después de esto que te vuelvas a ir, aunque tendré que asumirlo igual que cuando te fuiste sin más (te la guardaré eternamente y te la haré pagar). Sabes que me encantas y que si por mi fuera no te dejaría ir.

Supongo que seguirás con tu vida mucho tiempo más tal como la llevas, porque supongo que te gusta la vida que tienes. Supongo que en realidad para mi ya casi no hay cabida, soy una más a tu alrededor. Pero no me importa, sé que en algún momento fui alguien muy importante y que el recuerdo (espero) pervivirá mucho tiempo en nuestras memorias. No sale de mi mente aquella tarde cuando fuimos felices dándonos manotazos en los muslos con los vaqueros ajustados, que hacía frío, picaba mucho y que dolía, pero era un dolor agradable. Era un dolor que me hacía sentir viva y feliz, porque estaba contigo, porque me daría siempre un recuerdo alegre de nosotros. Me fastidia mucho no haberme dado cuenta antes y no haber hecho nada por sincerarme, supongo, pero sé que aunque lo hubiese hecho no habría pasado nada. Solo espero poder tenerte un día para mí, solos, perdidos y tranquilos.

Gracias por venir, gracias por llamarme y gracias por haberme mimado el ratito que hemos estado juntos hoy. Gracias por seguir siendo tú a pesar de todo, a pesar del tiempo y de las compañías, hay cosas que no cambian y confío en que no cambien nunca. Eres parte de mí, hermano, eres de mi vida y lo serás para siempre. Te lo prometo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario