Hola de nuevo.
Para cuando se me olvide, me recuerdo que:
Soy aquella que se olvida de sí misma cuando hay alguien más que necesita atención.
Soy aquella que renuncia a su bienestar por el bienestar de otra persona.
Soy aquella que a veces necesita morir, para poder seguir viviendo.
Soy aquella a la que se le olvida respirar cuando está haciendo otra cosa más.
Cuando me desconcentro.
Cuando sólo pienso.
Y es así,
soy irremediablemente así.
Tengo los fracasos escritos en la piel, aunque sólo yo los vea.
Tengo un pasado que no hace más que reflejarse en mis futuros, en todos y cada uno de ellos, para mi desgracia.
Tengo una mente que ya me gustaría poder controlar, como con todo. No es una mente privilegiada -ni mucho menos, vaya-, pero es la mía.
Y siendo mía es incontrolable.
Estoy hecha para ser susceptible, complicada, emocional, sensible.
Todo lo difícil puedo serlo yo.
Lo fácil me resulta más difícil que a ninguna.
Las manos se me quedan frías.
Los pies no pasan a tener calor jamás.
Y sólo es diciembre.
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