Sé perfectamente cómo duele que las cosas no salgan bien, que cuesten el doble o el triple y te empiecen a parecer inalcanzables. También sé que vas a terminar haciéndolo, aunque llores y grites. Eres así.
Sé lo difícil que es salir de un agujero que has cavado con tus propias manos, sé lo difícil que es deshacerse de la comodidad para lograr tus metas, o al menos para recorrer caminos intermedios que te llevan a donde finalmente quieres llegar.
También sé que quieres que el tiempo corra rápido y las cosas te lleguen rápido, fácil y bien. Pero sobre eso, hasta tú sabes que es imposible. Por suerte o por desgracia la vida lleva su propio ritmo y le importa una mierda si estás de acuerdo o no. O te adaptas o...
Así que mi humildísimo consejo es que te relajes. Mira con perspectiva tu vida y haz las cosas como las tengas que hacer, bien, sin saturarte. Al final el tiempo es lo único que te queda y pienso que hay algo muy muy bueno esperándote si vives con ritmo. No te desanimes si las cosas no salen, y sigue intentándolo. Si quieres resultados diferentes, haz cosas diferentes.
Y no te sientas mal, triste o diferente porque te encuentres con personas que no te hagan aprecio. No pasa nada si no te acompañan cientos de amigos y amigas. Sabrás apreciar a los que se quedan después de todo. Date tiempo para crecer y madurar.
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