He perdido a alguien que en ningún momento pretendió entenderme, ni mucho menos conocerme. Yo no voy a juzgar antes de conocer, ni después, pues yo también creí conocer y me equivoqué.
He perdido a alguien que piensa que si no hay amor, no hay nada. Y que lo necesita para vivir una vida normal.
He perdido a alguien que, quizá, no debería haber tenido o creído tener nunca. A alguien que, al final, ha hecho más mal que bien. Pero, como todo duelo, el dolor se supera.
He perdido a alguien porque me ha dejado de importar la pérdida de la forma en que lo hacía.
Aunque no todo es pena. He perdido a alguien que me ha dejado un legado fantástico.
Puede que al final tengas razón.
Puede que no seamos tan distintos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario