Todavía tengo muchos recuerdos latentes que no sé ignorar, aunque lo intento. Todavía hay palabras, colores, lugares, canciones, fragancias... vida, que me recuerdan lo que un día fui y lo que no podré volver a ser jamás.
Hay Pasado que se refleja en unos ojos que ya no me ven aunque me miren, en una risa que ya no hace eco en ningún rincón de mí. Ya no existe ni la brisa de la cascada de dolor que alguna vez rodó por unas mejillas, y siento que desvanezco cuando trato de recordar y sólo hay vacío.
Todavía se me hace difícil pasar por las placitas, parques y jardines donde una vez una parte de mí fue feliz, porque ya no me pertenece. En realidad, nunca me perteneció, ahora lo sé.
Pero aunque haya Pasado del que todavía no he aprendido a pasar, lo que sí he aprendido es a pasar por delante del Pasado sin que duela, sin que me inunden la nostalgia y la tristeza, sin que me vuelvan el olor a café ni las sábanas revueltas a la memoria.
Porque una parte de mí, unida a otra parte de mí, y esta a otra, y la otra a otra más... poco a poco voy creándome, voy formando mis palabras, mis colores, mis lugares, mis canciones, mis fragancias... y mi vida.
Parecía imposible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario