Estoy hasta la polla de estos días en los que parece que todo está mal.
Parece que no puedo tener a mi disposición mi propio tiempo porque si lo hago soy egoísta, si no estoy para todos no soy buena. Y si por lo que sea no quiero hacer algo que para alguien más es importante, soy malvada y perversa y estoy haciendo mucho daño a la gente.
Estoy cansada porque luego cuando necesito que estén para mí nadie está. Necesito calma, espacio y silencio y nadie me lo da. A cambio son todo malas palabras y muchos "no hace falta que me hables así", "no es para que te pongas así por eso" o cosas similares. Porque pido mucho. Pido lo que creo que doy y pido mucho.
Me cago en mi puta vida cada vez que hago algo por alguien que luego no sirve para nada, que no se valora o que resulta que me lo podría haber ahorrado porque no hacía falta.
Me desespero, de verdad, porque no creo que sea tan difícil de entender. Las planificaciones y las sorpresas a veces me agobian hasta el punto de querer llorar.. Ni medio normal me parece.
Pero luego tengo que callarme, sonreír y decir "ay, qué guay", cuando no me hace ni puta gracia. Y que me pidan que sea sincera. Por mi puta vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario