Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

sábado, 13 de junio de 2020

Dormir 2 horas.

Dando pasos de gigante hacia el abismo y de hormiguita hacia mi bien, trato de mantenerme estable como buenamente puedo.

El tiempo corre, pero creo que me empieza a dar igual, sólo quiero ser como soy, como me nace. Porque llevo mucho tiempo tratando de ser alguien mejor, y no me doy cuenta de que ya soy alguien mejor. No puedo autoexigirme más de lo que soy, pero si puedo elegir lo que quiero y necesito y lo que no para mi vida. Gracias a todo este proceso me he conocido más y sé que mi esencia es lo que siempre me ha mantenido al pie del cañón y con la mente lo suficientemente fría para tomar decisiones.

No soy inestable emocionalmente, es que soy demasiado cambiante para alguien que necesita constancia en su vida. No soy inestable, me aburro de lo de siempre y no quiero nada estándar. No soy mala, soy así. Y entiendo que no todo el mundo puede seguirme el ritmo, porque sé que soy difícil de manejar, mis contestaciones son duras y a veces hablo "difícil" como me dijeron una vez. Soy el reto que casi nadie quiere asumir y del que pocos han salido gloriosos. Es motivo más que suficiente para verme feliz y orgullosa de mí misma y de lo que he logrado obtener de mi propia persona todos estos años.

Quisiera estar mejor preparada para la próxima vez que pueda volver a aburrirme. Para que la gente que me acompañe no se pierda sin más por el camino. Para adaptarme mejor a los posibles futuros cambios. Quisiera estar mejor preparada para devolver mejor lo que pueda recibir. Y vuelvo a caer.

Ahora, en medio de la caída, he oído una voz.

En medio de la caída, he oído tu voz, y estoy convencida de que no es una voz cualquiera.
Es la voz que logra calmarme en medio del caos. La voz que me llena el alma cada vez.
Ya me acostumbré a ella, y me gusta que así sea. 
No es la primera vez que ocurre algo así, pero sí es la primera vez que ocurre algo así desde que asumí mi propia persona, por lo que siento que esta vez es diferente por completo. 
Que haya conversaciones que cambien mi humor, que me sienta acompañada hasta para la mínima tontería, que se le dé sentido a lo más básico de una amistad, es de las cosas que más valoro. La confianza, la sinceridad, el espacio personal. La intimidad.

No quiero ser gafe, y sé que como las primeras veces es difícil volver a sentir, aún así, quiero mucho más tiempo con tu voz. Quiero seguir riéndome a carcajadas porque me sale de dentro, y seguir alegrándome cuando lo haces tú. Quiero seguir durmiendo 2 horas por tu culpa, llenar mi galería de videos absurdos haciendo lo que mejor sabes hacer.

Quiero seguir compartiendo vida, y compartirnos mutuamente.

¿Para qué sino me ha servido empezar a conocerme?

No hay comentarios:

Publicar un comentario