Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

viernes, 3 de julio de 2020

Pon el contador a cero

Anoche me quedó claro que has venido para quedarte. Porque así lo quieres, y así lo quiero. Anoche me quitaste muchos miedos de un sólo plumazo.

Nunca había pensado que tendría tanto feeling con alguien que se me parece tanto en tantas cosas. Siento que contigo fluyo, que es lo que necesito. Contigo me siento libre porque soy yo, y yo entera valgo. Sin cambios, sin condiciones.

Como en todo... siempre habrá un poco de miedo en mi cuerpo. Un poco de nervios, de incertidumbre. Pero no se trata de estar alerta, ni como si estuviera esperando a que me pase algo malo para compensar el karma por todo lo bueno que me das. Para nada. 
Se trata de estar en calma sabiendo que estás, que aunque no te vea ni te escuche, me ves y me sientes.

Y sí, quiero hacerte sentir todo. Quiero hacerte sentir hasta lo que no sabemos que existe. Porque me das esa tranquilidad de pensar que tenemos los restos para seguir avanzando, para aprender y seguir creciendo.

Diría que me estás cambiando, pero no estás siendo tú. Tú sólo estás ahí, al otro lado. La que cambia soy yo, aprendo todos los días de mí y me hablo mucho mejor desde que estás. Me despreocupé hace tiempo de esa parte que tanto ocupaba en mi mente: el miedo a la soledad. 
Poco a poco voy viendo que puedo estar sola. Porque por desgracia, sigue habiendo más de 600km entre ambos, y eso me obliga a aprender a la fuerza a estar para mí... me viene bien. Llegaste en el momento preciso, aunque ya lleves tiempo ahí. Tenía que llegar la situación "perfecta", el momento ideal en el que yo soy consciente de todo lo que tengo cargado a mi espalda, en el momento en que aprendo a clasificar lo que debo cargar y lo que me está sobrando. 

Eres compañía. Y la mejor compañía que puedo tener hoy por hoy para mi camino.



Aunque tengas días tontos que sean... duros de pasar. Por mi culpa, como siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario