Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
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viernes, 12 de noviembre de 2010
Cuando las miradas hablan solas
No necesito a nadie más. Aunque no le guste oírlo, lo sabe, no puede olvidarlo, teniéndome entre sus brazos. No te quejes y ya te dije, ¡a callar y sonreír, que es lo único que nos queda! No hagas esto más difícil, más de lo que para mi ya es. Lo que siento lo siento siempre y si vuelves a dejarme como ya hiciste una vez me hundo, caigo en un infierno privado en el que solamente van a torturarme con tu lindo recuerdo. Sabiendo que vas a estar ahí, se me hace difícil no sonreír todos los días. Así que piensa en esto, te quiero beibe :D
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