Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
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viernes, 5 de noviembre de 2010
Cuando lo más bonito es una sonrisa sincera
Me gusta que me digas esas cosas, y me gusta más aún que me las digas de verdad. Quisiera estar contigo siempre para poder aclararte todas las dudas de las tonterías que digo, que a veces no son tan tontas. Quiero que sepas que tú eres mi motivo de lucha, mi día a día, y la fuerza que me hace levantarme del colchón por la mañana temprano. Sabiendo que tú estás tras esa pantalla desde la que se escribe un te amo, que esas palabras vienen directas de tu corazón a tus dedos, se pulsan en las teclas y se envían por correo, me llegan a mí, no solo a mis ojos y a mi mente, sino también a mi corazón. Odio quedarme sin palabras cuando me dices cosas bonitas y, que todo lo que diga esté un nivel muy inferior a lo que dices tú.
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