Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
Visitas
jueves, 20 de enero de 2011
Cuando estoy sensible (;
Es llamar y esperar respuesta. Es mirar sus fotos una y otra y otra vez. Es amarle aunque esté con otra. Es pedirle consejo a sus amigos. Es pensar constantemente en él, sin importar el momento. Es no dormir hasta tarde por recordar todo lo que habéis pasado juntos. Eso es estar enamorado. El amor para mi es algo de lo que todos hablan y ninguno sabe, algo que no existe para el ojo humano. Sin embargo, los nervios antes de salir, las miradas confiadas que depositan el uno en el otro antes de darse esos dos besos llenos de palabras, de rozar sus manos nerviosas aún, intercambiarse unas cuantas palabras que, al fin y al cabo, no llevan a ningún lado. El tiempo se para al mirar a los ojos de esa persona y tus pies se elevan al tener contacto físico con ella. No se puede evitar. Maldigo la distancia y a las terceras personas. Maldigo sus sonrisas cuando tenía afrontado que no iba a volver, y por su culpa me vuelvo a ilusionar. Maldigo los momentos que pasamos y no deberíamos haber pasado... Pero al mismo tiempo no me arrepiento de nada, es más, volvería a hacerlo, de hecho, lo volveré a hacer. Porque yo sí que le quiero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario