Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
Visitas
jueves, 6 de enero de 2011
Cuando tengo a la perfección personificada cerca
No me arrepiento de haber pasado un 4 de enero tan sumamente especial, y siento admitirlo, pero fue el día más perfecto que pasé. Tú tan cerca de mí, tan interesado en saber que pienso, tus manos acariciando las mías y mis dedos rozando tu cuello, eres tan perfecto que entiendo que no quieras estar conmigo. Luego está él, ahí tan vergonzoso donde le ves, capaz de hacer cualquier locura en cualquier momento. Él con sus expresiones perfectas, sus anécdotas graciosas, y sus historias tristes, ahí está para sacarte una sonrisa en tu peor momento, para hacer de ti alguien superior. Los 10 minutos que estuve con él, no los cambio por nada, pero por NADA. Y contigo... Es una verdadera lástima no poder hacer lo que se me pasa por la cabeza cuando estás cerca, un día de estos se me va a cruzar el cable y no voy a ser yo la que me controle. Y te juro que te pediré perdón, pero no me podré resistir. Eres tan... mágico, tan deseable...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario