Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

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viernes, 21 de enero de 2011

Cuando no queda claro.

Es, cuando no es, y no es, cuando es.
A menudo tenemos que pensar las cosas más de dos veces para saberlo, o también buscamos soluciones alternativas. En mi caso, la primera. Pero es mejor pensarlo, intentar averiguarlo por mis medios, que llegar, buscarlo, saberlo y olvidarlo. Al menos sé que lo he pensado... Recuérdeme que recuerde, pero que recuerde sin dolor, sin penas. Me gustaban todos nuestros momentos, pero no quiero extrañarle tanto como hago. Es tanto, que ya me he acostumbrado a la forma en que me trata, y ya no me importa que lo haga... Es más, lo considero una identidad... También me gusta notar que realmente le importo, aunque sea un poco. Sé que va a decirme que siempre le he importado, le diré que es por cumplir, y me dirá que a ud. no le gusta decir las cosas por cumplir... Tan solo una cosa más: Te quise, te quiero y te querré.

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