Estoy hasta la polla.
Hasta la polla de hacer las cosas bien. Hasta la polla de buscar donde no hay para poder tener esperanzas de algo. Hasta la polla de hacer las cosas por mi y por lo que más quiero sin tener ningún tipo de ayuda. Hasta la polla de que todo lo que hago se vea reflejado en el lado malo sin quedar reflejado siquiera en lo positivo.
Estoy hasta la polla de que la gente confíe en un lado positivo de mi que NO hay.
Todo lo que hago lo hago por que sé que si lo hago es mejor, pero estoy hasta la polla de hacerlo así y que a la mínima que en una ocasión o dos digo algo que no se acepta bien, todo mi esfuerzo se vea en el suelo.
Estoy hasta la polla de sacar fuerza y paciencia de donde no hay para poder hacer las cosas éticamente bien y poder disfrutar mi tiempo con mi gente. Pero también estoy hasta la polla de llorar por las noches, incluso cuando no duermo sola. Estoy hartísima ya de tener que estar resolviendo problemas que no son míos y ayudando a gente totalmente ajena a mi, cuando todo lo que tengo a mi alrededor está en un curioso caos que dudo que alguna vez pueda arreglarse. Me gusta mi caos, pero no puedo soportar tener que llorar todas las noches porque no me siento valorada, porque muchas personas que conviven conmigo no saben valorar que muchas veces hago cosas que mi cabeza no quiere hacer. Estoy haciendo cosas que cualquiera que me conozca desde hace más de 4 años sabe que no haría nunca. Y sin embargo trago. Pero ya estoy hasta la polla de tragar mientras los demás escupen.
Solo aviso de que de tanto estar hasta la polla al final me van a salir cojones, y no quisiera que hubiese gente que todo esto se lo toma a mal. Es obvio que generalizo, pero también los que aguantan a mi lado deberían saber que soy un globo, y que estoy a punto de explotar.
Ahora ya es nada más que pensar en junio, rezar por relajarme y dormir...
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