Esa necesidad irrevocable de escribir cuando fallas, cuando algo falla o cuando cometes el descuido de, como no hay otra, cometer un error. Todo se activa con un clic como cualquier interruptor, algo que hace que empiece a funcionar, una palanca, un soplido, una palabra, una canción... Todo funciona por el mismo mecanismo. Lo que vivimos no es más que lo que guardamos para el recuerdo y la experiencia, y cuando recuerdas cosas que pudieron ser malas pero aprendiste a mirarlas por el lado bueno sonríes, hasta que vuelve a producirse una situación así y... no termina igual.
Hace ya mucho tiempo de mis recuerdos y no es bueno sacarlos más, más que nada porque no todo el mundo iba a estar contento con ellos, incluso ni yo misma. Pero es algo que no se puede evitar recordar, y recordar no sólo por el lado bueno (porque ahí sigue ese lado bueno, ahí va a seguir) sino por el lado malo que acaba de suceder. No estoy echando nada en cara, por supuesto, me alegro de haber vivido lo que he vivido, hiciera mal o hiciese bien... Pero todos tenemos fallos y yo no dejo de cometerlos. No sé sobreactuar ni quiero saber, pero hay veces que hay que aportar interés por algo que posiblemente no te guste, pero que te haga llegar a lo que realmente quieres. Esto es un... "texto de justificación", o algo así. No todo sale bien siempre y cada acción tiene su reacción, y toda reacción su consecuencia, yo soy una persona consecuente que conoce sus acciones, pese a que no siempre sea consciente de ellas. No voy a echarme atrás por nada (hasta ahora, creo), pero sí reconocer que a veces lo hago mal y sólo sé disculparme cuando es cierto que no es una solución ideal, sino una solución sencilla y temporal. Todo el mundo sabe que todo lo malo se acumula en secreto hasta que llega un día y sale todo (ese día por suerte aún no ha sido necesario que llegue, es bueno), y por eso considero tan importante la confianza y la sinceridad.
Soy persona de palabra y asumo las consecuencias de mis actos, así como sé reconocer cuando hago algo mal o cuando estoy arrepentida, mi orgullo no vale nada cuando quiero algo realmente de verdad y no utilizo la mentira para ningún tipo de beneficio. No voy a dejar de ser fuerte aunque todo mi edificio se tambalee, y llegue a tener tanto peligro de derrumbarse como para pensar que lo que está siendo afectado no es el edificio en sí, sino la base de ese edificio. Mi problema es que aunque ese edificio sea mío... no lo construí yo, ni tengo poder sobre él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario