Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

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martes, 31 de diciembre de 2013

Agárramela que me crece.

Os voy a hacer un pequeño resumen de lo que ha sido mi 2013, porque a mi me da la gana hacerlo, y si no queréis enteraros basta con que dejéis de leer aquí.

Mi 2013 empezó siendo un año un poco raro. No sabía exactamente cómo estaba funcionando mi vida y en realidad parecía que no me correspondía nada de lo que me estaba pasando y de lo que estaba haciendo. Lo bueno buenísimo que saqué de aquello es que me rodeé de muchísima gente, todos diferentes y de nuevos entornos. Eso sólo me sirvió realmente para una cosa: Reafirmarme en mi pensamiento de que la gente es idiota.

jueves, 26 de diciembre de 2013

¿NAVIDAD? Los cojones...

Como todo el mundo lo hace me he visto en la obligación por culpa de la presión de grupo de escribir un testamen de lo que considero que debería mencionar:

LA ÉPOCA NAVIDEÑA, ESE GRAN DESCONOCIDO.

La navidad es un acto por lo general religioso, que todo el mundo adora por lo bonito que es todo. Las luces de navidad de Madrid (made in Corte Ingles o similares), los puestecitos de la plaza mayor (mercadillo de toda la vida), lo rico que sabe el bocata de calamares (como cualquier otro día a quien le guste), etc. 
¡Me parece genial que todo se tome con felicidad y alegría! De hecho, hasta este 24 de Diciembre yo también me lo tomaba así. No tan religiosamente, pero sí que era un día para pasarlo con la familia a la que llevas un año sin ver, como poco. Con primos, tíos, abuelos...

lunes, 2 de diciembre de 2013

Tu vida y tú.

Y lo necesario a veces no es abandonar, sino descansar cuerpo y mente. No somos máquinas ni mucho menos y gracias a eso sigo aquí. No todo es lo bonito, lo malo también tiene que suceder... Lo bello de eso es estar ahí para hablar y para escuchar también, para dejar que tu cuerpo sienta lo que tenga que sentir y después de haberse dejado hacer, pensar en todo lo que aporta, en todo lo que te ha gustado sentir.