Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

lunes, 19 de mayo de 2014

Vida cíclica

Entiendo la vida como cíclica, inevitablemente los sucesos van repitiéndose en la historia sin cesar y lo único que lo varía es el intervalo de tiempo que hay entre uno y su siguiente o su anterior.
Sin querer vamos haciendo las mismas cosas, tanto es así que en un punto de tu vida, madurez o vejez, como quieras, se repite lo que hacías o querías hacer cuando apenas andabas. Esto afecta también a las relaciones, que a veces nos comportamos como unos verdaderos críos y sin embargo, está normalizado.
Sucede también que los rencores y las malas historias se acumulan, y cada vez que algo sale mal y tiene historias de antes, vuelven a salir a la luz sacando toda la mierda que teníamos antes metida.
Por eso hay que aprender que antes de nada tenemos que pensar y recordar si hay algo de lo que vayamos a hacer que ya ha salido mal y que no queremos que vuelva a suceder de la misma manera para evitar malos rollos o sentirnos mal después de hacerlo.
También tenemos que asumir que aunque nosotros hagamos lo posible por mejorar estos aspectos, habrá gente que no lo haga o no esté por la labor de hacerlo, así como que hay sucesos que interesa más seguir haciéndolos cíclicos y es bastante difícil que se dejen de repetir, o que no se quiera seguir repitiendo (en caso de que fuese algo inevitable) e incluso hay algunos factores que hacen que suceda con menos intervalo de tiempo para que se repita más rápido y no se olvide.

De la misma manera, yo he decidido controlar mis impulsos emocionales para no tener que arrepentirme después, y dejar de sacarle punta a las cosas.

Me he dado cuenta de que con mi pareja, cada vez que discuto por una tontería me planteo problemas mucho más serios y que no viene a cuento, y que cuando decidimos pararnos a hablar las conclusiones son fatales como si de una gran falta de respeto o yoquesequé hacia el otro se hubiese provocado.
Es más tarde cuando entiendo que una simple peleíta no tiene porque provocar que nos comportemos tan a la tremenda. El único problema es que cuando lo entiendo ya es tarde y probablemente ya haya montado un pollo que va a ser irreparable.
Quiero pedir miles y miles de disculpas por ello, decir que estoy intentándolo y aunque vaya muy despacio sé que lo voy a terminar consiguiendo.
También quiero decir que no sé qué haría si te fueses de mi lado, R. Me volvería loca por completo. Te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario