Llevo un tiempo sin escribir y la verdad es que lo echo de menos, aunque eso significa que todo va bien y por eso no me hace falta escribir. Sin embargo, yo no termino de creerme que eso sea así del todo.
En mi vida últimamente han llegado muchos proyectos y ánimos para seguir adelante, cositas que poco a poco me hacen querer seguir avanzando... Pero como todo el mundo sabe, la vida nunca sale perdiendo y te va dando una de cal, y otra de arena.
Me fastidia mucho proponerme cosas que no hago después, prometer a los demás cosas que tampoco hago y finalmente intentar hacer cosas que me gustan y no sentirme como realmente esperaba. Hay determinadas situaciones concretas donde sí que no me explico cómo voy a apañármelas.
Me va a tocar trabajar con un grupo de personas desconocidas sobre el terreno de los niños, donde soy muy muy nueva como 'persona guía' y tengo mucho miedo de no tener capacidades. No sé siquiera si voy a sentirme cómoda haciéndolo y no me gustaría estar incómoda en un ambiente así, porque se necesita mucha fe para trabajar en sitios así.
Por primera vez en mi vida reconozco de manera oficial que tengo mucho miedo a lo desconocido.
En mi vida tengo problemas físicos, por desgracia, pero son problemas con los que siempre he podido convivir y he sabido cómo hacerles el juego. Sin embargo ahora ha llegado el momento de plantarles cara por diversos problemas más graves que me empiezan a causar. Me veo en la obligación de someterme a ciertas pruebas y ciertos ámbitos que no conozco y no sé qué pasará después. En definitiva, me salgo de mi zona de confort. Supongo que eso le da miedo a mucha gente... pero a mí más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario