Y se acabó, no voy a darle más vueltas.
Durante dos semanas me he comido la olla por hacer las cosas de forma suave, tranquila, de forma que todo el mundo salga satisfecho de algún modo con los resultados, pero parece ser que no me ha servido de nada. En el fondo de todas las personas se esconde una base, una esencia, una parte de la conciencia (buena o mala) que esa persona conserva desde que nace hasta que muere.
Hoy día 21/03/2015 me he dado cuenta de que las personas no son todo lo que podrían ser, no podemos cambiarlas y no podemos esperar más de ellas que lo que tienen. Así que he decidido que no me merece la pena andarme con cuidado para que al final la única perjudicada sea yo, no me voy a llevar más berrinches ni voy a tolerar que me traten de demente, indecisa o insegura.
Considero que tengo que ir a saco a por lo que de verdad me importa y dejar a un lado lo que me gusta tanto llamar 'malas rachas'. No le deseo el mal a nadie, pero tampoco que lo bueno le caiga del cielo. Ni siquiera soy capaz de pensar que se queda en un bonito recuerdo.
Ahora me toca de verdad trabajar con mi vida, currarme mis objetivos y no olvidar, para no caer de nuevo en el mismo error. Y espero que a partir de hoy nadie venga con afán de joderme, de quitarme la esperanza o hacerme perder los sueños porque la verdad es que no estoy para nada dispuesta a dejar que nadie me pisotee, estoy más que lista para enfrentarme a todo tipo de persona tóxica que se me ponga delante. Es hora de hacer una grandísima limpieza en mi vida.
Mis objetivos principales son, terminar estos dos cursos tan absurdísimos y continuar estudiando lo que verdaderamente me gusta, terminar las prácticas que tengo pendientes con mis niños y niñas, aprendiendo cada fin de semana un poquito más y divirtiéndome cada segundo, y finalmente aportar estabilidad dentro de mi propia vida y en las de mis allegados.
Estoy lista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario