Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

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miércoles, 28 de septiembre de 2016

Y... ¡sorpresa!

Escribo esto en medio de un ataque de ansiedad, que ha comenzado mientras intentaba dormir. Me tiemblan las extremidades y me palpita bastante fuerte el corazón, estoy hiperventilando y me empiezo a marear. Y lo escribo (sin gafas y todo) porque nunca me había pasado con la posibilidad de escribirlo mientras me pasa.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

El momento justo

Siempre he dicho que cada unx tenemos nuestro momento. Es un momento que realmente nunca sabes cuándo va a llegar, ni por qué, tampoco a qué va a venir. Pero llega, y justo cuando llega sabes exactamente qué debes hacer, qué sentir, cómo actuar. 

Y pasa lo mismo con el amor. Todxs hemos pensado alguna vez "no pienso volver a enamorarme de nadie, paso de que me vuelvan a hacer daño"... Y cuando llega la persona a la que parece que hemos estado toda la vida esperando, se nos olvidan todas esas palabras, y de repente nos encontramos con que somos esclavxs de un sentimiento que no podemos controlar, y tampoco queremos hacerlo. 

Y sabemos que no es como el resto, que esta vez es diferente... porque te ves de aquí a 10 años siendo igual de felices que ahora, e incluso imaginándote las posibles futuras discusiones y viendo cómo se solucionan prácticamente solas por cómo sois, por la complicidad que tenéis y por todo lo que sabéis de la otra persona. 

Es algo tan bonito como inexplicable, la comodidad de estar cerca de tu pareja, la tranquilidad que sienten estando juntxs, la calma de volver a veros. No hay prisas, no hay nervios, nada. Es todo como debería ser.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Los envidiosos, lejos.

Estos días estoy experimentando nuevas sensaciones sobre muchas cosas, cosas que a lo mejor ya había sentido antes, pero no a este nivel. Nunca me había conocido tanto alguien, ni había visto a las personas tan directamente, que a veces mirando a los ojos puedo saber qué llevan dentro.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Si la felicidad existe, debe ser esto.

Después de algún tiempo vuelvo a coger el teclado, aunque reconozco que no he dejado de escribir en todo el verano. Tengo ganas de volver a escribir algo y que quizá alguien lo lea. 

Estoy en un momento absurdamente bonito y divertido de mi vida. Es un momento en el que tengo la balanza tiritando de tanto subir y bajar. Es un momento que estoy disfrutando en alma y cuerpo, y soy completamente feliz a pesar de todo. Es un momento que compensa todo lo que he vivido durante el último año. Dicen que lo bueno se hace esperar.