Que la salida del año signifique sólo la llegada de algo mejor.
Este año empezó bastante mal para mí. Estaba muy perdida en general, e hice muchas, muchísimas tonterías, durante más de la mitad del año.
Luego, empecé a aclarar mi idea de estudio, mi "plan de futuro", poco a poco. Muy poco a poco.
Hacia poco más de mediados de año, hubo alguien que me ayudó muy mucho a aclararme todo esto. Lo que quería hacer y, sobre todo, cómo quería hacerlo. Se puede decir que ninguno tenía previsto meter al otro en su vida todavía, pero así fue. Y me alegro por ello.
Ahora estoy bastante estable, haciendo algo que me gusta (aunque como en todo, hay bajones, es inevitable), y viviendo mi vida como me gusta vivirla. Tengo a poca gente a mi lado, pero la suficiente como para ser completamente feliz, sin tener que preocuparme por nadie ni nada que no sean ellxs.
Y me apena ver cómo hay gente que todavía no sale, cuando en realidad es tan fácil. Lo difícil es ver cómo salir, hacerlo es lo más sencillo del mundo. Ojalá poder repartir para algunas personas la misma suerte que me llegó a mí.
El caso es que por lo que el nuevo año respecta, como todos, es para que sólo lleguen cosas buenas, para disfrutar al máximo e ir a por todas en todos los sentidos. Este año espero que no exista el agotamiento crónico, el aburrimiento ni la ordinariez. Espero que sepamos ver a la gente como es y no como finge ser, que descubramos cada día algo nuevo en nosotrxs, y lo aprovechemos. Seamos sexys, seamos bonitos, seamos bordes, seamos risueños. Riamos, por favor. No hay nada más alegre que una buena risa, una carcajada, una cara llena de lágrimas por reír.
Aunque este año sienta que he perdido a mucha gente, y que he perdido muchas cosas de mí misma, siento que me estoy recuperando. Me estoy recuperando tal y como soy, aprendiendo de nuevo a sentir como yo siento, a querer como yo quiero, a abrazar fuerte y cálido, a mirar desde otros puntos...
Quizá sigo sin aprovechar el tiempo, pero sé que cada segundo está siendo aprovechado, invirtiendo en mí y los míos, en cuidarme, en verme bien. Porque eso era lo que necesitaba. Verme jodidamente bien.
Y lo siento (en realidad no) por todas aquellas personas que han decidido que no soy suficiente para estar en sus vidas. De alguna forma me han librado de estar en compañía de personas egoístas y superficiales, que no les importa más que aparentar y que aparenten. Os estáis perdiendo a las personas, y eso es más bonito que una buena borrachera o una tarde de fumeteo.
No empiezo de nuevo, sigo creciendo año tras año.
Feliz 2017.
No hay comentarios:
Publicar un comentario