Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

martes, 9 de enero de 2018

Me hundo

Siento que no sirvo para mucho en este mundo. Parece que estoy en él porque tiene que haber de todo.
No puedo demostrar que sepa hacer nada que aporte algo al mundo, ni trabajar, ni estudiar, ni siquiera soy buena amiga y buena compañía.

Me he quedado atrás respecto a mi generación, que ya está terminando la carrera. 
Me he quedado atrás respecto a mi generación, que, aunque malamente, está encontrando un trabajo.
Me he quedado atrás respecto a todas las demás generaciones, porque no soy lo que se espera. No aporto lo que debería. No siento como se supone que tendría que sentir.
Soy lo que se dice una bala perdida.

Toda la vida he estado escuchando que puedo conseguir lo que me proponga, que tengo la capacidad suficiente para conseguirlo, pero hoy no lo creo. Hoy dudo de que todas esas personas supieran lo que estaban diciendo de mí. Hoy pienso que lo que soy no está hecho para lo que tengo que vivir.
No hay nada que me guste hacer, no hay nada que me llame la atención, no hay nada que me mantenga más de un par de días mi ilusión por la vida y mis ganas de vivirla. No tengo nada.

Lo único que tengo y que realmente sienta que tengo es a mi familia, y cada vez más lejos, y a mi pareja, que tampoco puede asegurarme nadie que vaya a seguir ahí siempre. Sólo son palabras.

No sé por dónde tengo que tirar, no tengo a nadie que me sepa ayudar y no hay nada que me de una pista.
Me hundo.

1 comentario:

  1. Cada uno vive a su propia velocidad, unos maduran antes otros maduran despues algunos ni maduran... tu vive tu vida a tu ritmo que no hay nada de malo.

    ResponderEliminar