Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Cuando no queda esperanza

Lamento no poder complacer todos tus deseos en el momento en que podía, pero es algo que no voy a hacer nunca mientras estén jugando con mis sentimientos... ¿Que no lo sabía? Ya, por eso, ahora que lo sé tampoco me arrepiento tanto. No tenía nada que perder, tú mismo lo dijiste, ¿no? Pues tampoco hace falta que me eches en cara que nunca ha habido algo más que amistad. Todos lo dicen... Pero tú no haces caso, tú no eres uno más en este juego, simplemente destacas, nose si por tu buena personalidad o por tu fatal ignorancia. No pierdo la esperanza de que alguna vez pueda conocerte realmente, y no querer a alguien que no conozco, no por fuera, sino por dentro, saber lo que pasa por tu mente, saber lo que piensas o te gustaría pensar.No pido más que un poco de confianza, un poco de piedad por tu parte, por intentar algo más que una simple e insignificante amistad, que para ti no será ni eso... De todas formas, tampoco me arrepiento de haberte conocido, fue una buena época mientras duró. Aunque al parecer, no duró ni una mierda, hablando mal y pronto. Verdaderamente no ha durado nada más que lo que tú has querido. Hoy me siento un títere manejado por tus manos delicadas y suaves. Definitivamente he perdido el tiempo. No hay nada que hacer. Cuando quieras recuperarlo llámame y hablamos. Mientras tanto, por favor, no me hagas de sufrir más, ¿vale?

No hay comentarios:

Publicar un comentario