Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...
Visitas
miércoles, 2 de mayo de 2012
Corazón-Razón-Sentimientos.
- No lo entiendo.
+ Tampoco es tan difícil, a ver, el corazón y la razón jamás serán compatibles.
- Pero, ¿por qué no? En algún momento tendrán que estar de acuerdo.
+ Si de acuerdo están. Se ponen de acuerdo cuando tú ves a esa chica. Ambos piensan que te gusta, sin embargo, el corazón pide que lo intentes y la razón pide que lo olvides y sigas tu camino.
- ¿En plan lo del ángel y el demonio de los dibujos animados y las películas?
+ Algo así, pero no es solo eso, también influyen los sentimientos. Cuando ves a esa chica, sabes que te gusta y todo tu cuerpo lo nota, acto seguido se propone esa lucha corazón-razón, y luego los sentimientos se ocupan de decidir a quién de los dos hacer caso.
- Entonces, ¿por qué nos preocupa tanto?
+ Porque no es fácil decidir. Esa decisión puede costarte días sin dormir, hambre y delirios. Tus noches pueden ser de llanto, de rabia y de silencio. Pero también puede darte las mejores noches y los momentos más reconfortantes y felices de tu vida.
- ¿Y para qué queremos tantos sentimientos? Si no saben lo que quieren, no nos sirven de nada.
+ Ahí está el conflicto. Tú quieres hacerle caso a la razón, sin embargo tus sentimientos deciden obedecer al corazón. Y ahí empieza la guerra, una guerra contigo mismo, sin nadie que lo pueda remediar salvo tú. Entonces pueden suceder dos cosas: O te unes con los sentimientos y decides intentarlo, o consigues paliar a los sentimientos y poder olvidarlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario