Pasa el tiempo y me doy cuenta de que si no buscas tú lo que quieres encontrar, nadie va a buscarlo por ti. Que tu vida es solo tuya y eres tú el que tiene que hacer por vivir de la forma que te gustaría. La gente de tu alrededor está ahí aunque tú no la veas, aunque no lo quieras ver.
Muchos de los que pensabas que te habían abandonado siguen ahí en tus sombras, en las sombras que has creado tú para hacerte tu propio vacío. No he tocado fondo pero parece que siempre lo he querido tocar, como si persiguiera estar mal por algo por lo que no debería. Como si necesitara a una persona constantemente a mi lado, constantemente de mi mano. Como si tuviera que mirar a alguien a los ojos cada dos segundos para que su mirada me diga que todo va bien, que no me preocupe. Y me doy cuenta de que siempre ha estado ahí ese alguien, que tan solo tenía que aprender a encontrar con la mirada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario