No me importaría darlo todo por él incluso si él no quiere darme nada a cambio. Una sonrisa suya me da la fuerza suficiente para seguir adelante con todo lo que me venga, que me gustaría pasar el resto de mi vida a su lado y la idea de que esos labios puedan pertenecer a otra persona para mi significaría perder lo que más valoro en mi vida y lo que más necesito para sonreír, junto con sus abrazos y caricias. Rodrigo, no quiero que te vayas de mi vida nunca, quiero que seas tú siempre el único capaz de hacerme sonreír en cuestión de segundos con un par de palabras. Te quiero desde el primer día hasta el último de mis días.
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