Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

lunes, 13 de mayo de 2013

Aprendizajes

A veces creo que no escogí bien mi forma de vida desde el principio. Supongo que las cosas salieron así por las situaciones clave que lo hicieron así, pero también dudo que eso no se pudiera cambiar. Estoy cansada de aguantar a las mismas cabezas no-pensantes que aguanto, todo porque tienen todo lo que quieren y no piensan en lo que puede pasarles mañana.
Cansada estoy de ir enseñando nada a nadie, no quiero seguir haciendo lo que me sale sino hacer lo que yo quiero realmente hacer. Se trata de filtrar y seleccionar todo lo que me gusta de veras y eliminar lo que sobra, lo que no quiero para mi.

Entiendo que la gente de mi alrededor no sepa lo que quiere, pero supongo que sí sabrán lo que NO quieren, ¿no?
Tengo cada vez más claros mis principios, más valentía al enfrentarme por lo que es mío y otras tantas cosas que voy aprendiendo, pero también tengo más miedo a quedarme sola, menos autonomía para hacer mi vida individualmente y menos ganas de quererme. Le doy mil vueltas a todo y me siento gilipollas cuando hago algo que no me termina de convencer y no tengo la aceptación de otra persona.
¿Nadie ha visto eso? He aprendido a valorar objetivamente, sí, pero es tanto así que necesito a otra persona (y me suele dar igual quien) para que me diga... "si, es verdad, este modo de verlo también es válido". Eso me hace sentir retrasada, me hace volver a esos días en los que solamente me tenía a mi y necesitaba tener """amigos""" para seguir con mi vida. ¿Dónde está todo el aprendizaje de esos días? Me siento vulnerable, demasiado vulnerable.
Sé donde tengo mi cabeza y que es lo que hago con mi vida pero posiblemente me planteo demasiadas veces cambiar de vida o cambiar de forma de pensar.  Sin embargo cuando una persona es fiel a si misma esas cosas son complicadas de complacer y a veces no todo se pone de tu parte para que lo hagas, sino que pasa al contrario, que parece que todo el universo está en contra tuya.
Necesito sacar fuerza ya y no sé ni cómo, tener seguridad de que no tiro el tiempo y que no lo parezca así. Hay tantos aspectos de mi vida que penden de un hilo que tengo incluso miedo de ser yo misma la que parta ese hilo, deliberadamente o no, y perder todo lo que haya podido conseguir hasta el momento. Porque cuando un jarrón se rompe, por mucho perdón que le pidas no se va a quedar igual que estaba antes... Ni aunque aprendas a que el jarrón no se debe romper más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario