Porque a veces es tan simple, que ni siquiera nosotros nos damos cuenta...

Visitas

miércoles, 22 de mayo de 2013

Fines fieles.

Todo es ponerse y escribir. Si mi vida fuera otra cosa que escribir, no sería mi vida.
Hay cosas que son tan simples como eso, coger un papel y un boli y escribir. Escribirle a tu madre, a tu profesora que se marcha del instituto, a tu pareja, a tu hijo o incluso a ti mismo. A mi parecer, es una medicina casi similar a la terapia del psicólogo, teniendo en cuenta que pocas personas te conocerán como te conoces tú. Aprovechando esa ventaja que le llevas al resto del mundo, aconsejo que amplíes aún más tu sabiduría y explores todo lo que puedas sobre todo lo que te gusta o te gustaría
. Nunca es demasiado tarde para coger un libro y leer, buscar qué es lo que más te mueve (la lectura, la escritura, la música, el deporte o dormir, por ejemplo) y hacer todo lo que haga falta para conseguirlo.
Yo jamás me había puesto metas. Siempre lo había considerado todo como improbable, como demasiado complicado. La primera meta que me propuse, a falta de un mes para los 16, la conseguí. El impulso que me dio conseguirlo me hizo proponerme otra meta más. Con el tiempo (porque no todo se consigue rápido, a veces hace falta demasiada constancia y resulta mucho más difícil que las expectativas) fui proponiéndome más metas, una tras otra, por orden, hasta que investigué sobre mi y exploré el por qué de todas esas metas. Yo lo llamo fin, el fin de todas tus metas es como el gran premio, como el gordo de la lotería. Cuando conseguí averiguar cuál era mi fin, y cuáles eran las metas a corto plazo necesarias para ir llegando, sólo necesité (y necesito) fuerza de voluntad, constancia y paciencia. Si alguna vez lo consigo... Seguramente sea algo mayor para volver sobre mis pasos y proponerme cosas parecidas a todo lo que pueda proponerme ahora, sin embargo habrá otros sueños que quiera conseguir, según los aprendizajes y las experiencias que vaya teniendo.
La vida nunca se aprende, simplemente se vive todo lo que se puede o se quiere vivir. Cualquiera que intente aprender la vida tiene toda su vida perdida, y por supuesto, inaprendida.
Persigue tus sueños y haz cumplir las pequeñas metas que te propongas, apunta alto sin saltarte ningún paso, asegura tus bases antes de seguir y sobre todo, ten muy muy muy muy muy claro quién eres, de dónde vienes, qué es lo que te mueve y cuáles son tus principios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario