Hoy he soñado algunas cosas que siento la necesidad de plasmar.
He soñado que tomaba café. Un café que sabía a gloria, dulce y cremoso. Parecía salido del edén. He soñado que lo bebía y me sentía grande, enorme. Que crecía y podía hacer casi cualquier cosa después de tomar ese café.
He soñado que bebía cerveza, con limón.
Es curioso soñar con algo que hiciste poco antes de dormir. No era la mejor cerveza con limón del mundo, pero me hacía feliz. Simbólicamente me hacía sentir libre, fuerte y con más confianza en mi misma. Voy conociendo mundo y uno de los detalles que lo demuestra es esa cerveza con limón. Cualquiera que me conozca sabrá por qué.
He soñado que corría sobre asfalto sin sentir ahogo ni ansiedad. He sentido que soy capaz de cualquier cosa y que no puede haber nada que me lo impida. No tengo barreras, no tengo límites, no más de los que yo quiera ponerme. Me daba el viento en la cara y no paraba de reír, esquivando coches, autobuses y camiones. Saltándome semáforos en rojo y cruzando por cualquier lado. Era Madrid, grande, ruidoso e iluminado.
Y todo para terminar...
Te veía e iba hacia ti, tranquila. Sin que mi corazón se acelerase, paciente. Parecía que tardaba un siglo en llegar, pero no tenía ninguna prisa. Aunque no hace tanto que te vi, me pareció que estabas diferente.
De pronto estábamos sentados en un banco de la calle donde pasaba mucha gente pero donde nadie podía vernos. Tú reías y yo observaba, cómo gesticulando con las manos, el énfasis que le ponías al describir una situación que por lo que parecía no era en absoluto agradable.
Y a mi me daba igual.
Había tomado café, había corrido por medio Madrid, había bebido cerveza con limón... No podía salir nada mal.
Te miraba a los ojos un momento, mientras tú estabas quieto, mirándome también...
He soñado que puedo, que soy capaz y que a lo único que temía era a mí misma, que no hay nada que pueda impedirme nada desde hace tiempo. Que tengo derecho a sentir, a vivir lo que siento y a probar experiencias que antes no me permitía vivir.
He soñado que salía de mi zona de confort, y que sólo yo controlo todo lo que hago. Que me merezco dejar de sentirme mal por tonterías, que debería mejorar rápido para no perder un instante de la vida, aunque a veces me parezca que estoy siendo egoísta o aunque a veces piense más en otras personas más que en mi misma. Necesito salir de la burbuja que me he creado yo misma, que ya va siendo hora.
He soñado que escapaba de todo. Por fin.
De todo, menos de tus ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario